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Valdepeñas

Miles de familias han conseguido
cancelar sus deudas y han
podido empezar desde cero…

Somos especialistas en la Ley de Segunda Oportunidad. Nos avala la experiencia y compromiso en cada caso que llevamos adelante, comenzando con un exhaustivo análisis personalizado en una primera reunión con nuestro cliente, donde veremos desde cuando y como se llegó a la situación actual.

CLAVES DE LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

¿Qué es la Ley de la Segunda Oportunidad y qué finalidad tiene?
¿A quién afecta o quién puede verse afectado por su aplicación?
¿Cuáles son los requisitos para acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad?
¿Qué hay que hacer para acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad?
¿Quedaré libre de deudas?

La Ley de la Segunda Oportunidad, entre otras cuestiones, aborda lo que ha dado en llamarse “el mecanismo de segunda oportunidad” que no es otra cosa que la posibilidad de “el perdón de las deudas” a personas físicas, deudoras “de buena fe” que no puedan hacer frente a sus compromisos de pago.
La finalidad de esta Ley es permitir que una persona física, consumidor, autónomo, a pesar de haber tenido un fracaso económico empresarial o personal, tenga la posibilidad de encarrilar nuevamente su vida sin tener que arrastrar indefinidamente la carga de una deuda que nunca podrá pagar.

Ver BOE  – Boletín oficial del Estado
Sobre la Ley de la Segunda Oportunidad

Se podrán beneficiar de esta Ley: los autónomos, particulares, personas físicas, consumidores en general y familias sobreendeudadas. En definitiva esta Ley intenta hacer justicia equiparando a la persona física con la persona jurídica, en el sentido de no dejar sujeta de por vida a las personas físicas al pago de las deudas en base al principio de responsabilidad patrimonial universal que consagra el código civil y así, cuando un deudor de buena fe se ve abocado a una situación de insolvencia originada por factores ajenos a él que se puedan ver beneficiados y empezar de cero.
Estas personas/deudores necesitan que el ordenamiento jurídico les ofrezca salidas razonables, que por una alteración sobrevenida e imprevista de sus circunstancias no pueden cumplir los compromisos contraídos.

Ser un deudor de buena fe, lo que significa cumplir varios requisitos:
No haber sido declarado culpable en el concurso de acreedores, es decir, que no haya originado o agravado su insolvencia por dolo o culpa grave.
No haber sido condenado en sentencia firme por delitos contra la Hacienda Pública, Seguridad Social; y el Derecho y Libertad de los trabajadores en los diez años anteriores.
Demostrar haber intentado llegar a un acuerdo con los acreedores (normalmente bancos) y que no ha sido posible pagar por la situación económica actual del deudor.
No haber rechazado en los cuatro años inmediatamente anteriores una oferta de empleo adecuada a su capacidad, y por último, aceptar inscribir el beneficio en un Registro Público Concursal (al que solo se tiene acceso con autorización expresa del juez).

Es imprescindible la participación de abogado y procurador. Se debe presentar la solicitud de dicho beneficio ante el juez que haya conocido el previo concurso de acreedores. Y previamente a todo ello haber intentado, al menos, un acuerdo extrajudicial de pago con los acreedores.
La solicitud del beneficio debe ir acompañado, según los casos, de una propuesta de Plan de Pagos, y confirmar que las opciones de las propuestas que ofrecen los bancos no son asumibles por el deudor.

Sí. En función de cada cliente y de su situación económica será en mayor o menor medida, desde la cancelación total de las deudas en caso de insolvencia total, hasta un pequeño pago mensual asumible perfectamente por el deudor durante un máximo de 5 años, y después “el perdón total” de la deuda restante, principal e intereses.
Si te encuentras en una situación parecida,  podemos ayudarte. Te facilitamos en una llamada un informe concreto de tu caso de forma gratuita donde te atenderán abogados especialistas que realizarán un diagnóstico de viabilidad, un tratamiento y un presupuesto sin compromiso. Este presupuesto es económico, flexible, acorde a las posibilidades y circunstancias de cada persona. Para poder estudiar su caso, será necesario traer una relación muy aproximada de las deudas y de los activos que dispongas.

Ventajas y conclusiones

de la Ley de Segunda de la Oportunidad

Ventajas y Conclusiones
Complejidad del Concurso de Acreedores e importancia que el mismo sea dirigido por un auténtico Experto Concursal.
Recordatorio de alguna de las ventajas de acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad.

Si tengo dificultades para pagar tus deudas y quieres cancelarlas: “NO HAY NINGUNA SOLUCIÓN MEJOR.”
Las expectativas de los Acreedores fuera del Concurso le generan menos obstáculos que en el marco del mismo, dado que los Artículos 92,55,58 y otros de la Ley Concursal, no son de aplicación fuera del Procedimiento Concursal.
En este sentido, la Declaración de Concurso es un mecanismo de protección del deudor frente a la proliferación de ejecuciones singulares frente a su patrimonio.
Por lo tanto, no es sólo que el deudor tiene el deber de solicitar el Concurso dentro de los dos meses siguientes al conocimiento de la insolvencia (art. 5.1 LC) sino que, debe hacerlo para evitar el agotamiento que le supone la pluralidad de ejecuciones singulares.

El Concurso es un proceso muy complejo, difícil de interpretar, con mucho contenido económico y conexo con la Ley de Enjuiciamiento Civil, Código Civil, Código de Comercio, Leyes Laborales, etc. Si no se tiene auténticos y profundos conocimientos prácticos del tema, el Concurso de Acreedores puede acabar en un fracaso absoluto.
Para llevar a buen término un Concurso de Acreedores es muy importante conocer a fondo todas las ventajas que la Ley permite y la manera práctica de utilizarlas.
Nuestro despacho de Abogados y Financieros está especializado en este tipo ser servicios para ayudar a las familias endeudadas a salir de esta situación. Consulta tu caso concreto.

Suspensión del pago de las deudas nacidas con anterioridad a la declaración del Concurso.(Art.89-92 LC).
Paralización de los intereses de las deudas con excepción de las que gocen de garantías hipotecarias (art.59.º LC).
Paralización de Embargos y Ejecuciones de acreedores (Art.55 LC y 568.2 LEC).
La Ejecución Hipotecaria de la vivienda habitual es más compleja de suspender si se ha iniciado antes del Concurso, salvo que dicha vivienda habitual esté vinculada a alguna actividad económica. (Art.8.3, 56 LC, Art.86ter.1.3º LOPJ).
Posibilidad de rebajar la deuda mediante Quitas (Art. 100.1 LC).
Posibilidad de alargar el plazo para devolución de las deudas mediante Esperas de hasta 5 años (Art. 100.1 LC).
Oportunidad de conseguir un acuerdo con los acreedores bajo tres modalidades diferentes; Convenio Extrajudicial de Pagos, Propuesta Anticipada de Convenio y el Convenio Ordinario en Junta de Acreedores (Arts. 99-100 y nuevo Título X de la LC).
Posibilidad de superar mediante acuerdo con los acreedores los límites del 50% de Quita y de 5 años de Espera a través de la Propuesta Anticipada de Convenio (Art.104.2 LC)
Hay un 90% de éxito del Concurso de Acreedores con una rebaja del 50% o más de la deuda en los casos en que las familias tengan más de un 50% de deuda con Financieras especializadas en créditos al consumo y tarjetas de crédito.
Levantamiento de embargo sobre la vivienda, vehículos y demás activos para poder venderlos o desinvertir. En síntesis, de conformidad con el artículo 55 de la LC, las ejecuciones sobre el patrimonio del deudor se suspenden y el embargo, como medida de ejecución, ve paralizados sus efectos y con ello los privilegios que ello conlleva.
Derecho de alimentos o disposición de los ingresos de la Unidad Familiar para satisfacer sus necesidades básicas y nunca por debajo de la inembargabilidad que establece la Ley de Enjuiciamiento Civil (Art. 47 y 76.2 LC).
Posibilidad de ganar tiempo para recomponer la situación o poder vender activos y evitar una ejecución generalizada y el deterioro de aquellos por los embargos (Ley 38/2011).
Una vez lograda el acuerdo, los pagos son anuales, consiguiendo que, desde la aprobación del Convenio por Sentencia a la obligación de efectuar el primer pago a los acreedores transcurra un año sin pagar nada a los acreedores.
Liberación de las deudas para Personas Físicas.  En España, desde Octubre de 2013, ya existe un mecanismo formal de condonación de las deudas contemplado en el Artículo 178 de la LC. y con la modificación en marzo del 2015, la protección a las personas en situación económica difícil se hace más defendible en los juzgados, consiguiendo cancelar las deudas sin pagarlas si se demuestran ingresos que no pueden hacer frente a vivir dignamente y cubrir todas las deudas.
“Si no puedes pagar, los bancos se han equivocado a la hora de concederte tantos créditos, y deben asumir su culpa y morosidad”
Sentencias Judiciales de la Ley Segunda Oportunidad.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS sobre

La Ley de la Segunda Oportunidad

¿En qué consiste la ley de la segunda oportunidad?

La única manera legal de cancelar las deudas si no podemos pagarlas.
Pueden acogerse familias y autónomos con problemas financieros, que no puedan hacer frente a sus compromisos de pago.

Introducida en España por el Real Decreto-ley 1/2015 de 27 de febrero, este mecanismo prevé un sistema de remisión de deudas para aquellos deudores de buena fe que merecen una segunda oportunidad por haberse visto entrampados con una deuda que difícilmente podrán pagar, bien por el fracaso de su negocio o empresa o por la situación de no retorno asumida a causa de un sobreendeudamiento financiero.

Efectivamente, el mecanismo de Segunda Oportunidad introducido por el Real Decreto-ley 1/2015, y modificado en junio del 2015, permite al deudor de buena fe poder llegar a remitir (dejar de pagar) hasta el 100% de los pasivos ordinarios y subordinados de los que sea titular, no sin antes dar la oportunidad a sus acreedores de sentarse a hablar. Es importante tener en cuenta la nota de subsidiariedad de dicha medida, así como la necesariedad de liquidar el patrimonio del deudor.

Este proceso se ha habilitado por medio de esta última reforma de la Ley Concursal, a través del artículo 178 bis del mismo cuerpo legal, dentro del capítulo previsto para los efectos de la conclusión del concurso, luego la obtención del beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho o segunda oportunidad pasa necesariamente por un concurso de acreedores o, para este caso, el concurso consecutivo

¿Qué puedo hacer para poder beneficiarme de la medida de Segunda Oportunidad?

Es necesario empezar por un expediente de Acuerdo Extrajudicial de Pagos.

Se trata de un proceso preconcursal pensado para conseguir una mediación previa al concurso de personas naturales o autónomos.

El fin de dicho procedimiento es nada más y nada menos que “sentarse a hablar”, es decir, convocar una reunión con los acreedores que pudieran verse afectados por el mismo para, ayudados por un mediador concursal, alcanzar acuerdos para reestructurar la deuda. La Ley prevé que dure dos meses y del anterior procedimiento deberá salir un acuerdo o de lo contrario se irá directamente al concurso consecutivo.

Si bien no es necesario, el intentar, y solo intentar un Acuerdo Extrajudicial de Pagos, sea cual sea el resultado, nos permitirá podernos beneficiar en un concurso de acreedores consecutivo posterior exonerar el 100% del pasivo ordinario en lugar del 75%, luego es un instrumento a valorar muy positivamente, todo ello sin perjuicio de la posibilidad de reestructurar la deuda del solicitante sin tener que acudir al concurso.

¿Qué es un concurso de acreedores?

El concurso de acreedores es un procedimiento de insolvencia que viene a consistir en una  ejecución general o colectiva de créditos en el que el deudor o concursado se somete a un proceso judicializado sujeto a una serie de principios para encontrar el justo equilibrio entre la protección de los acreedores y la viabilidad de la empresa o deudor concursado.

El concurso de acreedores permite habilitar vías para facilitar los convenios entre el deudor y sus acreedores para conseguir reflotar la situación mediante quitas o esperas; o en el caso de que no sea posible liquidar ordenadamente el activo y proceder del mismo modo al pago de los acreedores en función de la calidad de sus scréditos.

En el caso de las personas físicas y para lo que nos interesa respecto del mecanismo de segunda oportunidad, el concurso de acreedores consecutivo al Acuerdo Extrajudicial de Pagos será el entorno en el que el Juez del Concurso, valorando todas las circunstancias del caso y según el informe elaborado por una administración concursal, otorgará o no el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho, relevando al deudor de pagar aquellos pasivos afectos al mismo y por ende, permiténdole volver a empezar sin estas deudas.

¿Cuánto dura el procedimiento?

La Ley prevé que el Acuerdo Extrajudicial de Pagos (fase inicial) no dure más de dos meses.

El proceso en su conjunto puede durar máximo 1 año, hay muchos procesos que son prácticamente inmediatos, en pocos meses, en función del deudor (créditos, inmuebles, ingresos, etc…), y podrá reabrirse en 5 años si tiene “mejor fortuna” (si gana la lotería el deudor, por ejemplo…)

Tras la primera etapa de mediación, se pasa al concurso consecutivo, para obtener el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho.

En el proceso de Segunda Oportunidad, teniendo en cuenta que se abre directamente la fase de liquidación para inmediatamente abrir el “incidente” en el que el juez otorgará o no dicha medida, debe ser rápido y vendrá condicionado en función del activo a liquidar, sin embargo, la experiencia nos dice que el activo en estos casos es poco o inexistente, por lo que podemos convenir que el procedimiento, incluyendo tanto su fase extrajudicial como judicial, es eminentemente rápido.

¿Qué requisitos debo cumplir para beneficiarme del mecanismo de segunda de oportunidad?

Los requisitos para poder obtener el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho o la segunda oportunidad consisten en todos aquellos parámetros que el Legislador ha considerado que atribuyen la condición de deudor de buena fe al concursado, se encuentran en el apartado tercero del artículo 178 bis de la Ley Concursal:

1.º Que el concurso (quiebra familiar o personal) no haya sido declarado culpable (prácticamente ningún caso, salvo que mienta o esconda documentación).

2.º Que el deudor no haya sido ni condenado en sentencia firme por delitos contra el patrimonio, contra el orden socioeconómico, falsedad documental, contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social o contra los derechos de los trabajadores en los 10 años anteriores a la declaración de concurso. Si existiera un proceso penal pendiente, el juez del concurso deberá suspender su decisión respecto a la exoneración del pasivo hasta que exista sentencia penal firme.

3.º Que, reuniendo los requisitos establecidos en el artículo 231, haya celebrado o, al menos, intentado celebrar un acuerdo extrajudicial de pagos.

4.º Que haya satisfecho en su integridad los créditos contra la masa, y los créditos concursales privilegiados y, si no hubiera intentado un acuerdo extrajudicial de pagos previo, al menos, el 25 por ciento del importe de los créditos concursales ordinarios.

5.º Que, alternativamente al número anterior:

6. i) Acepte someterse al plan de pagos previsto en el apartado 6.
7. ii) No haya incumplido las obligaciones de colaboración establecidas en el artículo 42.
iii) No haya obtenido este beneficio dentro de los diez últimos años.
iv) No haya rechazado dentro de los cuatro años anteriores a la declaración de concurso una oferta de empleo adecuada a su capacidad.

¿Una vez he conseguido beneficiarme de la segunda oportunidad, se puede revocar?

La remisión de deudas o la exoneración del pasivo insatisfecho será provisional durante cinco años, y definitivo pasados estos cinco años. ¿Significa esto que durante cinco años debo seguir pagando? En absoluto, simplemente implica que podrá ser revocado en algunos supuestos, la mayoría relacionados con el fraude.

Esta previsión está claramente establecida para ejercer un control a posteriori y delegado a los acreedores de posibles abusos. De este modo, la medida podrá ser revocada a instancias de un acreedor cuando el deudor o concursado:

a) Incurriese en alguna de las circunstancias que hubiera impedido la concesión del beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho.
b) En su caso, incumpliese la obligación de pago de las deudas no exoneradas conforme a lo dispuesto en el plan de pagos.
c) Mejorase sustancialmente la situación económica del deudor de manera que pudiera pagar todas las deudas pendientes sin detrimento de sus obligaciones de alimentos, o
d) Se constatase la existencia de ingresos, bienes o derechos ocultados.

¿Qué tipo de deudas puedo dejar de pagar?

El apartado cinco del artículo 178 bis prevé que puedan remitirse todas las deudas calificadas como ordinarias/subordinadas, así como la parte que exceda de la garantía en el crédito privilegiado (la deuda pendiente que queda después de ejecutar un inmueble). Quedan a salvo de esta medida, las deudas garantizadas con prenda/hipoteca, las deudas con hacienda o seguridad social así como las deudas contraídas después del inicio del procedimiento. No obstante, es discutible si pagando el crédito privilegiado sin someterse al plan de pagos se puede remitir la parte del crédito público que no es privilegiada, cuestión que deberemos esperar a ver como resuelven los Tribunales.

La Ley Concursal establece además que los acreedores cuyos créditos se extinguen gracias a esta medida no podrán iniciar ningún tipo de acción dirigida frente al deudor para el cobro de los mismos.

¿Qué debo saber antes de decidirme por un procedimiento de insolvencia y el mecanismo de segunda oportunidad?

Lo primero que debe tener claro la persona que quiera acogerse a esta medida es que el mecanismo de segunda oportunidad no es un perdón discrecional de las deudas, pasa siempre por la liquidación del patrimonio del deudor y tiene una nota de subsidiariedad, luego el solicitante debe ser consciente de que el fin no es no pagar, si no intentar reestructurar su deuda mediante quitas y/o esperas, y de lo contrario, acogerse a una auténtica vuelta a empezar en toda regla.

La anterior circunstancia hace muy atractiva esta medida a aquellos deudores que no disponen más bienes y derechos que su nómina, pero también puede ser una interesante opción para aquellos deudores que, pese a tener bienes, pesan sobre ellos unas deudas que difícilmente podrán ser pagadas y que, por supuesto, se encuentren en una situación real de insolvencia.

Con todo, será fundamental, ya no solo tener presente las anteriores consideraciones, si no hacer un correcto diagnóstico por parte del Abogado para determinar la oportunidad y viabilidad del procedimiento en función de cada deudor.

Si bien es una norma mejorable, la percepción generalizada que tenemos los operadores jurídicos es que, esta vez sí que, tanto el Acuerdo Extrajudicial de Pagos como el Concurso Consecutivo y el sucesivo beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho, son mecanismos eficaces para dar respuesta a las situaciones de sobreendeudamiento de buena fe que padece una parte importante de la sociedad dada la coyuntura actual.

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